- La historia de la Nápoles subterránea empieza con los antiguos griegos, que extraían toba (roca volcánica) para construir la ciudad de Neápolis. Esta explotación de canteras creó enormes cavidades bajo la superficie.
- Los primeros colonos griegos utilizaban algunas de estas cavidades como cisternas para almacenar el agua de lluvia, sentando así las bases de la extensa infraestructura subterránea de Nápoles.
Dato curioso: Muchas de las estructuras y ruinas antiguas que se ven hoy en día tienen capas de influencias helenísticas en su interior, desde los cimientos de las plazas públicas hasta las murallas griegas de la Piazza Bellini.




